Ecommerce

comercio electrónico, e-commerce

El ecommerce es la venta de productos o servicios a través de internet, ya sea en una tienda propia, en un marketplace o en redes sociales. En español se traduce como comercio electrónico y abarca todo el proceso, desde el escaparate hasta la entrega.

Las decisiones que condicionan el proyecto

Montar una tienda online implica cuatro elecciones que después cuesta deshacer.

La plataforma. Las soluciones por suscripción, como Shopify, cuestan entre 30 y 300 euros al mes y funcionan sin conocimientos técnicos. Las autoalojadas, como WooCommerce o PrestaShop, dan más control y salen más baratas de licencia, pero exigen mantenimiento, actualizaciones y alguien que responda cuando algo falla.

El canal. Vender en un marketplace da volumen desde el primer día a cambio de comisiones de entre el 8 y el 20 por ciento y de no ser dueño de la relación con el cliente. La tienda propia cuesta más de arrancar y deja el margen y los datos en casa. La mayoría de los negocios acaban combinando ambos.

La logística. El coste de envío y la política de devoluciones deciden más ventas que el diseño. Conviene calcular el porte real por pedido antes de fijar precios, porque el envío gratuito que no está en el precio se come el margen.

Y la parte legal, que en España es exigente. Aviso legal, condiciones de contratación aceptadas de forma expresa, información previa al pago, derecho de desistimiento de catorce días con su formulario, política de privacidad y de cookies, y precios con impuestos incluidos. Las sanciones por incumplir esto son frecuentes y evitables.

Dónde se gana y dónde se pierde

Una tienda online española convierte de media entre el 1 y el 2 por ciento de sus visitas, y en torno al 70 por ciento de los carritos se abandona antes de pagar. Esos dos números indican dónde está el trabajo.

Las causas habituales de abandono se repiten: gastos de envío que aparecen al final, obligación de crearse una cuenta, pocas formas de pago, plazos de entrega poco claros y un proceso de compra de cinco pasos en una pantalla de móvil.

Del lado del ingreso, las palancas más rentables no son captar más visitas sino subir el importe medio del pedido y conseguir que el cliente repita. Un cliente que vuelve cuesta una fracción de lo que costó captarlo, y ahí es donde el correo electrónico rinde más que cualquier campaña.

Ejemplo: una tienda de productos ecológicos en Navarra

Una empresa familiar vende legumbres, conservas y aceite. Factura 4.000 euros al mes online, con 9.000 visitas y una conversión del 0,8 por ciento.

El repaso encuentra tres frenos. El envío se calcula al final y ronda los 7 euros, mucho para un pedido medio de 22. El registro es obligatorio antes de pagar. Y no hay ninguna referencia a plazos de entrega en toda la web.

Los cambios son concretos. Se muestra el coste de envío en la ficha de producto y se establece envío gratuito a partir de 45 euros, cifra calculada para que el margen aguante. Se permite comprar como invitado. Se añade el plazo de entrega junto al botón de compra. Y se crean packs de despensa que empujan hacia ese umbral de envío gratuito.

Seis meses después, la conversión sube al 1,9 por ciento, el pedido medio pasa de 22 a 41 euros y la facturación mensual alcanza los 14.500 euros con el mismo tráfico.

Pattterns ahora es Ocelot