White Marketing

El White Marketing es una forma de trabajar la publicidad con ética y transparencia explícitas: lo que se dice se puede cumplir, el dato se pide con permiso y no se disfraza un anuncio de recado imparcial. En español, marketing blanco o de prácticas limpias. No es un sello oficial.

Se parece a no mentir en el precio, no comprar reseñas y dejar baja fácil. El nombre lo usó quien quiso marcar un estándar de calidad del servicio. Una pyme lo practica sin el nombre: plazos reales, stock real, letra que se lee. Medir reclamaciones y bajas de lista, no el discurso de valores. El atajo sucio se cobra después.

Una residencia de mayores en Salamanca dejó de anunciar “última plaza” cuando no lo era. Las visitas concertadas bajaron un poco y las quejas de engaño, más. El marketing blanco no es un diploma. Es no escribir lo que el centro no puede cumplir. Si se cumple, el nombre sobra; si no, el nombre es un disfraz.

Pattterns ahora es Ocelot