Marketing solidario

cause marketing

El marketing solidario asocia una venta o una campaña a una ayuda concreta a terceros: una parte del precio, un producto donado, un día de trabajo. El cliente siente que compra y colabora. La línea con el adorno solidario es el recibo y la continuidad.

Un lazo en el logo de diciembre, sin cifra ni destino, cansa. Un importe fijo por pedido, con la asociación nombrada y el total publicado, se puede defender. Hay que evitar usar el sufrimiento ajeno como espectáculo y cumplir la normativa de donaciones y de publicidad. El equipo interno tiene que conocer la causa: si no cree en ella, el mostrador la desmiente.

Una almazara de Jaén ligó un importe por lata a empleo agrario local y lo documentó. Los importadores lo pidieron. El marketing solidario no lava una mala práctica el resto del año. Suma a una cuenta limpia. Si la cuenta no es limpia, la solidaridad se lee como disfraz.

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