Análisis GAP

análisis de brechas, gap analysis

El análisis GAP compara el rendimiento actual de una empresa con el que se había fijado como objetivo, y señala la distancia entre ambos. Se traduce como análisis de brechas. Sirve para decidir qué hay que cambiar y en qué orden.

El método es sencillo y se aplica mal cuando se queda en la queja. Primero se escribe el objetivo en números: facturar 80.000 euros al trimestre, responder en menos de dos horas, conseguir 40 presupuestos al mes. Después se mide lo que ocurre de verdad. La diferencia es la brecha, y el trabajo de verdad empieza al preguntarse por qué existe: falta de personal, un precio que no cuadra, un canal que no produce o un proceso que se atasca.

Una gestoría de Cuenca quería pasar de 12 a 25 altas de autónomos al mes. El análisis mostró que el objetivo no fallaba por captación, sino porque el 40 por ciento de quien llamaba no recibía presupuesto hasta el quinto día. Acortaron ese plazo a 24 horas antes de gastar un euro en anuncios. Tres meses después estaban en 21 altas. El análisis no inventa soluciones: enseña dónde está el cuello de botella para no tratar el síntoma.

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