Storyproof
El storyproof consiste en respaldar el relato de la marca con pruebas que se pueden ver: cifras, procesos, certificados o el producto en uso, no solo una historia emotiva. En español, prueba de la historia. El cuento sin dato se parece a cualquier otro.
Un “cuidado artesano” pide el taller, el tiempo y el precio. Un “ahorro energético” pide facturas de antes y después. El cliente, saturado de textos de máquina, mira si el recado se sostiene en el mostrador. Publicar el fallo y cómo se corrigió a veces suma más que el eslogan perfecto. Medir reclamaciones y reseñas, no solo visionados del vídeo bonito.
Una almazara de Baena colgó el rendimiento por cosecha y el laboratorio de cada lote, no un olivo al atardecer. Los importadores pidieron esa ficha antes de cerrar el pedido. Probar el relato no mata la emoción. La sujeta. Si la prueba no existe, mejor callar el adjetivo.
