Header
cabecera
El header es la franja superior de una web, la que se repite en todas las páginas con el logotipo, el menú de navegación y los datos de contacto. En español se llama cabecera y es lo primero que ve cualquier visitante.
Qué debe contener y qué sobra
La cabecera cumple dos funciones a la vez: decir dónde estás y permitir ir a cualquier sitio. Todo lo que no sirva a una de esas dos cosas está compitiendo por un espacio muy escaso.
Los elementos que casi siempre deben estar son el logotipo enlazado a la portada, un menú con las secciones principales, la acción que da dinero al negocio destacada como botón, y el teléfono cuando el negocio recibe llamadas. En comercio electrónico se añaden el buscador, el acceso a la cuenta y el carrito.
Los que suelen sobrar son igual de reconocibles: menús de nueve entradas con submenús de otras seis, iconos de redes sociales colocados arriba que envían fuera de la web a quien acaba de entrar, banderas de idiomas que nadie usa y frases corporativas que ocupan sitio sin informar.
Sobre el número de secciones, la regla práctica es entre cuatro y siete. Por encima, la gente deja de leer y busca en el menú por eliminación.
En móvil, la cabecera se reduce al logotipo y al icono de menú, y ahí conviene tomar dos decisiones. La primera, mantener visible la acción principal, ya sea llamar o comprar, sin obligar a desplegar nada. La segunda, no fijar una cabecera demasiado alta que se quede pegada arriba y se coma un tercio de la pantalla al desplazarse.
Un detalle técnico que afecta al posicionamiento: los enlaces de la cabecera se repiten en todas las páginas, así que determinan qué secciones recibe más fuerza interna. Colocar en el menú una sección irrelevante y dejar fuera la que debe posicionar es un error frecuente.
Ejemplo: una empresa de mudanzas en Bilbao
Una empresa con quince años de actividad tiene una cabecera con doce entradas de menú, entre ellas historia de la empresa, política de calidad, empleo y responsabilidad social. El teléfono aparece en el pie de página, y el botón de presupuesto no existe: hay un enlace de texto llamado contacto.
Las grabaciones de sesión muestran a mucha gente subiendo y bajando por la portada buscando cómo pedir precio.
La cabecera se rehace con cinco entradas: mudanzas de casa, mudanzas de oficina, guardamuebles, precios y contacto. El teléfono sube arriba, en grande y pulsable desde el móvil. Se añade un botón naranja de presupuesto en 24 horas, visible en todas las páginas. Las secciones institucionales pasan al pie, donde las busca quien las necesita.
En móvil, el teléfono y el botón quedan siempre a la vista, y el resto se pliega en el menú.
Un mes después, las llamadas desde la web crecen un 74 por ciento y las solicitudes de presupuesto un 51 por ciento, sin cambios en el tráfico ni en el resto del sitio. El coste del cambio fue una jornada de trabajo.
