Guest blogging
artículos como invitado
El guest blogging consiste en escribir artículos para la web de otro, normalmente un medio o un blog del sector, a cambio de visibilidad y de un enlace. En español se conoce como blogging de invitado o publicación como autor invitado.
Para qué sirve y cómo se hace bien
Tiene tres beneficios que conviene ordenar por importancia real. El primero es llegar a un público que no te conoce y que ya confía en quien publica. El segundo es la credibilidad que da firmar en un medio reconocido del sector, algo que después se usa en la web propia y en las conversaciones comerciales. El tercero, y el más citado por los vendedores de servicios de posicionamiento, es el enlace.
Cuando se hace pensando solo en el enlace, el resultado suele ser malo por las dos partes: artículos genéricos publicados en sitios sin lectores. Google lleva años avisando de que las campañas masivas de este tipo se consideran esquemas de enlaces, y los medios serios rechazan los textos que huelen a publicidad.
Hecho bien, el proceso es este. Elegir cinco o seis sitios donde esté tu público, no donde haya un enlace barato. Leer lo que publican para detectar qué falta. Proponer dos o tres ideas concretas, con titular y esquema, en un correo corto. Escribir el mejor artículo posible, con datos propios y sin mencionar la empresa más allá de la firma. Y quedarse a responder los comentarios.
El enlace, si llega, suele ir en la biografía del autor y a menudo marcado como no transmisor de autoridad. Sigue mereciendo la pena por lo demás.
Antes de aceptar una publicación conviene mirar tres datos del medio. Si tiene lectores reales, algo que se intuye por los comentarios y por su actividad en redes. Si publica cuatro artículos de invitados al día, señal de que vende espacio y de que su credibilidad es escasa. Y si el contenido queda accesible de forma permanente o desaparece del archivo al cabo de unos meses.
Ejemplo: un estudio de arquitectura técnica en Murcia
Un estudio de tres personas especializado en inspección técnica de edificios quiere que le conozcan los administradores de fincas, que son quienes deciden la contratación.
En lugar de escribir en blogs de arquitectura, donde solo hay colegas, identifica los tres medios digitales que leen los administradores de fincas en España y una revista del colegio profesional de la región.
Propone un artículo con un ángulo que a esos medios les faltaba: qué encuentra realmente una inspección técnica en los edificios de los años setenta, con los datos de 120 inspecciones propias, los defectos más frecuentes ordenados por coste de reparación y los plazos que suelen darse para subsanarlos.
Le publican en dos de los cuatro medios. El artículo no menciona al estudio en ningún momento, salvo en la firma del autor, que incluye su nombre, su titulación y un enlace.
Los resultados en nueve meses: 340 visitas llegadas desde esos dos enlaces, cuatro llamadas de administradores que citaron el artículo, dos contratos de inspección de comunidades grandes y una invitación para hablar en la jornada anual de la asociación provincial. Ese último efecto, imposible de planificar, acaba siendo el que más clientes trae.
