Árbol web
arquitectura web, sitemap de contenido
El árbol web es el esquema que representa la estructura de un sitio: qué páginas existen, cómo se agrupan en secciones y cuántos clics separan cada una de la portada. Se dibuja antes de diseñar nada y ordena todo el proyecto.
Para qué sirve y cómo se construye
Cumple tres funciones. Para el equipo, evita que la web crezca a impulsos y termine con secciones duplicadas. Para el visitante, determina si encuentra lo que busca. Y para el buscador, indica qué páginas son importantes, porque cuanto más cerca de la portada y más enlazada esté una página, más peso le atribuye.
Se construye con tres reglas sencillas. La primera: agrupar por lo que busca el cliente, no por el organigrama de la empresa. Un cliente busca reparación de calderas, no departamento de mantenimiento industrial. La segunda: que cualquier página relevante quede a tres clics o menos de la portada. La tercera: una intención por página, para que dos secciones no compitan por lo mismo.
El método más fiable para acertar con las agrupaciones consiste en escribir cada contenido en una tarjeta y pedir a cinco o seis clientes reales que las agrupen y pongan nombre a cada montón. Los nombres que ellos eligen suelen ser mejores que los de cualquier reunión interna.
Una vez dibujado el árbol, conviene comprobarlo al revés: dar a otras cinco personas una tarea concreta y ver si aciertan el camino a la primera. Si tres de cinco se pierden, la estructura falla, no el diseño.
El resultado se traduce después en el menú, en las direcciones de cada página y en los enlaces internos. Y ahí aparece un detalle práctico: cambiar el árbol una vez publicada la web obliga a redirigir todas las direcciones antiguas, así que dedicarle tiempo al principio sale barato.
Ejemplo: una empresa de instalaciones industriales en Bilbao
Una empresa con 60 empleados tiene una web de 80 páginas organizada por divisiones internas: unidad de proyectos, unidad de mantenimiento, unidad de ingeniería. Cada división colgó sus contenidos por su cuenta durante años, así que hay tres páginas distintas que hablan de mantenimiento de calderas industriales.
El ejercicio con clientes revela que nadie piensa en divisiones. Los responsables de planta buscan por problema o por normativa: legalización de instalación de gas, mantenimiento preventivo obligatorio, revisión de aparatos a presión.
El árbol nuevo se organiza en cuatro ramas por tipo de instalación, con una página por servicio dentro de cada una y una sección aparte de casos y normativa. Las 80 páginas se reducen a 46: doce se fusionan, veintidós se eliminan por obsoletas y el resto se reescribe. Cada dirección antigua recibe su redirección hacia la nueva equivalente.
Seis meses después, las visitas desde buscadores suben un 34 por ciento pese a tener casi la mitad de páginas, porque la fuerza que antes se repartía entre tres páginas duplicadas se concentra en una. Y las solicitudes de presupuesto crecen un 60 por ciento, sobre todo desde las páginas de normativa, que antes estaban enterradas en el tercer nivel de la unidad de ingeniería.
