Anchor text
texto ancla
El anchor text, o texto ancla, es el texto visible sobre el que se hace clic en un enlace. Google lo usa como pista sobre el contenido de la página enlazada, así que escribir pincha aquí desaprovecha una señal de posicionamiento fácil de aprovechar.
Tipos y cuándo usar cada uno
Se distinguen varias formas de redactarlo, y una web sana las combina todas.
- Exacto. Coincide con la búsqueda que se quiere posicionar, del tipo reformas de baño en Albacete. Es el más potente y el más peligroso si se abusa de él.
- Parcial. Incluye la idea sin ser literal: cómo planificar la reforma de un baño.
- De marca. Usa el nombre de la empresa. Es el más habitual en enlaces naturales.
- Genérico. Fórmulas como aquí, este artículo o ver más. No transmiten información, aunque a veces la redacción los pide.
- Dirección web. La propia URL escrita tal cual.
- Imagen. Cuando el enlace es una foto, el texto alternativo cumple esa función.
En los enlaces internos, los que van de una página a otra dentro de tu web, tienes control total y conviene usarlo. Enlazar desde un artículo hacia la página de servicio con un texto descriptivo ayuda a Google a entender de qué trata el destino y reparte autoridad hacia donde interesa.
En los enlaces externos, los que otros ponen hacia ti, el control es menor y esa naturalidad es precisamente lo que resulta creíble. Cuando el 80 por ciento de los enlaces que recibe un dominio usan la misma frase comercial, el patrón salta a la vista y puede acabar en penalización. Una distribución normal está dominada por menciones de marca y textos genéricos, con la expresión comercial apareciendo de vez en cuando.
Tres reglas prácticas cierran el asunto. Que el texto tenga sentido leído en voz alta dentro de la frase. Que no supere unas pocas palabras. Y que no se use el mismo texto ancla para apuntar a dos páginas distintas, porque entonces compiten entre ellas.
Ejemplo: un despacho de abogados en Sevilla
Una firma especializada en derecho laboral publica un blog con 60 artículos. Todos enlazan a los servicios con la fórmula más información, y la página de despidos, que es la que interesa, apenas se mueve del puesto quince.
La revisión de enlaces internos cambia el criterio. Cada artículo pasa a enlazar con un texto que describe el destino: abogado especialista en despido improcedente, reclamación de horas extra impagadas, defensa en expediente de regulación de empleo. Se evita repetir el mismo texto en dos servicios distintos y se limita a dos o tres enlaces por artículo, colocados dentro del texto y no al final.
En paralelo, para los enlaces externos que la firma consigue en medios locales, se pide simplemente que citen el nombre del despacho, sin frases comerciales, porque es lo que un periodista escribiría de forma espontánea.
Cuatro meses después, la página de despidos sube al cuarto puesto y las consultas que llegan desde ella se duplican. No se ha publicado ni un artículo nuevo ni se ha conseguido un solo enlace externo adicional: solo se ha reescrito cómo se enlazaban entre sí las páginas que ya existían.
