Rebote duro o Hard bounce
El rebote duro es la devolución permanente de un correo: la dirección no existe, el dominio murió o el servidor rechaza para siempre. En inglés, hard bounce. Volver a enviar a esa misma cuenta no arregla nada. Ensucia la lista y la reputación del remitente.
No es lo mismo que un buzón lleno o un fallo de un día, que a veces se resuelve solo. Las herramientas serias sacan el rebote duro de la lista al primer o segundo aviso. Comprar bases, copiar mal un email o no actualizar bajas lo disparan. Un pico de rebotes duros hace que Gmail o Outlook traten peor al resto de envíos. Limpiar antes de una campaña grande sale más barato que “recuperar” a quien nunca existió.
Una autoescuela de Talavera limpió 900 direcciones muertas antes del curso de verano. La entrega del resto subió. El rebote duro no es un desinterés. Es una puerta tapiada. Insistir es llamar a un número que ya no se asigna.
