Pure players
Los pure players son negocios que venden solo por internet, sin tienda de calle. En español, empresas nativas digitales o solo en línea. El catálogo, el cobro y la atención viven en la web o en un marketplace. El almacén puede ser propio o de terceros.
Ahorran alquiler y ganan horario. A cambio pagan envío, devoluciones y el tráfico que la esquina ya no trae. Muchas pymes son híbridas y no puras: un obrador con web. El modelo puro exige ficha clara, plazos honestos y un servicio que aguante el chat del domingo. El riesgo es depender de un marketplace que cambia las reglas. El dato del cliente, si se puede, mejor en casa.
Una tienda de especias de Santa Cruz de Tenerife cerró el local y pasó a envíos a la Península con packs de 200 gramos. El margen aguantó cuando el porte estaba en el precio. Ser solo digital no es más moderno. Es otra cuenta. Si el envío se come el producto, el modelo no era puro: era un local disfrazado.
