Proto Personas
Las Proto Personas son retratos provisionales del cliente, dibujados con hipótesis, cuatro entrevistas y lo que ya se ve en el mostrador, no con un estudio de meses. Sirven para no diseñar a ciegas las primeras semanas de una web o de una oferta.
Se anota quién es, qué necesita, qué le frena y qué canal usa. Se marcan como provisionales y se corrigen cuando llegan datos. El peligro es enamorar al retrato y no hablar con nadie real. El otro es hacer doce fichas cuando el negocio tiene dos tipos de cliente. Una hoja por perfil basta. Cuando hay entrevistas de verdad y cifras, el retrato se endurece o se tira.
Una escuela de cocina en Santiago dibujó dos proto: el aficionado del sábado y el bar que manda al fogón. El menú de cursos se partió en dos y las plazas de empresa se llenaron. El retrato provisional no es un disfraz de investigación. Es un borrador. Si a los tres meses no se ha contrastado, se volvió dogma.
