Mobile first indexing
indexación mobile-first
El mobile first indexing es la forma en que Google analiza las webs desde 2019: entra con un rastreador que simula un teléfono y usa esa versión para decidir qué indexa y cómo posiciona. La versión de escritorio ya no manda. Se traduce como indexación con prioridad móvil.
Qué implica en la práctica
El cambio suena técnico y tiene una consecuencia directa: lo que no está en la versión móvil, para Google no existe.
Durante años fue habitual servir una web recortada en el teléfono. Se ocultaban bloques de texto, se cargaban menos imágenes, se dejaban fuera secciones enteras "porque en móvil molestan". Con la indexación móvil, todo ese contenido oculto deja de contar para el posicionamiento aunque siga visible en el ordenador.
Cuatro cosas deben coincidir entre ambas versiones. El texto completo, sin recortes. Los enlaces internos, incluido el menú, aunque en móvil se despliegue con un botón. Las imágenes con su texto alternativo. Y los datos estructurados y las metaetiquetas.
Un matiz que tranquiliza: el contenido dentro de pestañas o desplegables sí cuenta, siempre que esté en el código de la página. Lo que no cuenta es lo que directamente no se envía al móvil.
Desde 2023 el proceso está completo para todas las webs, así que no hay transición pendiente ni fecha que esperar. Y desde 2024 Google dejó de indexar páginas que no se pueden ver en un teléfono.
Cómo comprobar que tu web está bien
Hay tres revisiones al alcance de cualquiera.
Abrir la web en un teléfono real y recorrerla entera. Comparar con el ordenador. Si falta un párrafo, un enlace o una sección, ahí está el problema.
Usar la inspección de direcciones de Search Console, que muestra el código exacto que ve el rastreador móvil. Es el método más fiable, porque enseña lo que Google recibe y no lo que el navegador pinta después.
Y revisar los tiempos de carga en móvil, que suelen ser el doble que en escritorio. Las imágenes sin comprimir y los guiones de terceros son los culpables habituales.
Un aviso sobre las webs con versión móvil separada, esas que usan una dirección distinta que empieza por m punto. Son las que peor lo pasan con este sistema, porque cualquier diferencia entre las dos versiones se traduce en pérdida. Migrar a un diseño adaptable resuelve el problema de raíz y simplifica el mantenimiento.
Ejemplo: un despacho de abogados en Oviedo
Un despacho con web de 2016 tenía versión móvil separada. Para que cargara rápido en el teléfono, en su día se decidió mostrar solo el primer párrafo de cada área de práctica, con un enlace de "leer más" que en realidad no llevaba a ningún sitio.
En el ordenador cada área tenía 900 palabras bien escritas. En el móvil, 80. Para Google, la web entera tenía 80 palabras por página.
Rehacen la web con diseño adaptable y contenido idéntico en ambos formatos, comprimiendo imágenes para no penalizar la velocidad. No añaden ni una línea de texto nuevo: solo dejan de esconder el que ya tenían.
En cuatro meses las posiciones para términos como despido colectivo o herencia con testamento pasan de la tercera página a la primera, y el tráfico orgánico se multiplica por 2,6. Las consultas por formulario suben de 14 a 38 mensuales.
