Las Accelerated Mobile Pages son un formato de página web simplificado, impulsado por Google en 2015, que carga casi al instante en el móvil a costa de renunciar a parte del diseño y de los guiones habituales. Se abrevia AMP.
Durante unos años fueron casi obligatorias para los medios, porque Google exigía ese formato para aparecer en el carrusel de noticias destacadas. Eso llevó a miles de webs a mantener dos versiones de cada página, con el coste de desarrollo que implica.
Desde 2021 el requisito desapareció. Google pasó a valorar la velocidad real de cualquier página mediante sus métricas de experiencia, sin importar la tecnología empleada. Con ello el formato perdió su principal motivo de existir, y muchos medios lo han abandonado.
Para una pyme la conclusión es sencilla: no hace falta. Una web bien construida, con imágenes comprimidas, alojamiento decente y pocos complementos, alcanza tiempos de carga equivalentes sin duplicar el trabajo ni perder control sobre el diseño y la medición.