Microsite

micrositio

Un microsite es una web pequeña e independiente, con su propia dirección o subdominio, creada para un objetivo concreto y a menudo temporal. Una campaña, un producto nuevo, un evento. Vive al margen de la web principal aunque pertenezca a la misma empresa.

Cuándo compensa y cuándo no

La diferencia con una landing page está en el tamaño y la duración. Una landing es una sola página pensada para convertir; un microsite tiene varias páginas, navegación propia y suele durar meses.

Compensa en cuatro situaciones. Cuando el público objetivo no coincide con el de la web principal, como una marca industrial que lanza una gama doméstica. Cuando el mensaje exige una identidad visual distinta que desentonaría en la web corporativa. Cuando hay un evento o una campaña con vida propia, tipo un congreso anual o una promoción estacional. Y cuando el proyecto es conjunto con otra empresa y ninguna quiere alojarlo en su casa.

No compensa, y este es el caso más frecuente, cuando lo único que se busca es una sección nueva. Ahí el microsite es un error caro: fragmenta la autoridad del dominio, obliga a mantener dos webs, duplica los costes de alojamiento y seguridad, y arranca el posicionamiento desde cero. Una sección dentro de la web principal hereda toda la fuerza acumulada y se posiciona antes.

La pregunta que ordena la decisión es sencilla: si el contenido podría vivir en la web principal sin desentonar, debe vivir ahí.

Cómo hacerlo sin perder posicionamiento

Si la decisión es montarlo, tres cuidados evitan los problemas habituales.

Elegir bien el alojamiento. Un subdominio del dominio principal conserva algo de relación con la marca y facilita la gestión. Un dominio nuevo parte totalmente de cero y solo se justifica cuando la marca del proyecto es distinta.

Enlazar en las dos direcciones. La web principal debe enlazar al microsite desde un sitio visible, y el microsite debe enlazar de vuelta. Sin eso, ni el usuario ni el buscador entienden que pertenecen a la misma empresa.

Y decidir el final desde el principio. Un microsite de campaña que se abandona se convierte en una web desactualizada con datos viejos que sigue apareciendo en el buscador. Al terminar, o se mantiene con contenido vigente, o se redirige su contenido a la sección correspondiente de la web principal.

Conviene además incluir el aviso legal, la política de privacidad y el gestor de cookies. Un microsite es una web con las mismas obligaciones que cualquier otra, y se olvidan con frecuencia por considerarse temporal.

Ejemplo: una bodega de la Ribera del Duero

Una bodega con web corporativa orientada a distribuidores y hostelería quiere lanzar su enoturismo: visitas, catas y alojamiento en la finca.

El público no tiene nada que ver. La web corporativa habla de premios, añadas y condiciones de suministro; el visitante que busca un plan de fin de semana necesita fotos, precios, horarios y reserva en línea.

Montan un microsite en un subdominio propio, con seis páginas y un sistema de reservas conectado a un calendario. Diseño distinto, más cálido, y contenido escrito para buscadores de escapadas, no de vinos.

Al año siguiente el microsite recibe 41.000 visitas y gestiona 2.300 reservas. La web corporativa mantiene su tráfico profesional sin diluirse, y las dos se enlazan desde la cabecera. El dato que decide mantenerlo es otro: el 18 por ciento de quien visita la bodega acaba comprando vino en la tienda en línea de la web principal.

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