Metaetiqueta

meta tag

Una metaetiqueta es una línea de código situada en la cabecera de una página web que aporta información al navegador y a los buscadores. No se ve al leer la página. Cada una cumple una función distinta: describir, ordenar o restringir.

Las que importan y las que ya no

Conviene separar el grano de la paja, porque circula mucha información caducada.

La descripción es la más usada. Contiene el resumen que el buscador puede mostrar bajo el enlace. No influye en la posición, pero sí en cuánta gente entra, así que se escribe pensando en convencer y no en repetir términos.

La de robots da instrucciones sobre qué hacer con la página. Con noindex se pide que no aparezca en los resultados, algo útil en páginas de gracias, resultados de búsqueda interna o fichas duplicadas. Con nofollow se pide no seguir sus enlaces. Un noindex puesto por error en toda la web es una de las causas más frecuentes de desplome de tráfico, y suele venir de una casilla marcada al desarrollar y olvidada al publicar.

La de viewport indica al móvil cómo escalar la página. Sin ella, la web se ve diminuta en un teléfono, y eso afecta al posicionamiento porque el buscador evalúa la versión móvil.

La de charset declara la codificación de caracteres. Cuando falta o está mal, aparecen los símbolos raros en lugar de las tildes y las eñes.

Y la de palabras clave está muerta desde hace más de una década. Google la ignora por completo. Rellenarla no perjudica, pero es tiempo perdido, y en manos ajenas revela la estrategia de la web sin ningún beneficio.

Cómo comprobar las tuyas

No hace falta saber programar. Al abrir cualquier página, la opción de ver el código fuente muestra la cabecera con todas ellas en las primeras líneas.

Con más comodidad, cualquier extensión de análisis de posicionamiento las lista en un panel, y Search Console avisa cuando una página está excluida por una instrucción de robots.

Tres revisiones evitan casi todos los problemas. Que ninguna página que deba posicionar lleve noindex. Que la etiqueta de descripción exista y sea distinta en cada página, empezando por las diez que más tráfico reciben. Y que la de viewport esté presente en toda la web.

Merece la pena diferenciar dos cosas que se confunden. La metaetiqueta de robots afecta a una página concreta y se lee cuando el buscador ya ha entrado en ella. El archivo robots.txt afecta a rutas enteras e impide la entrada. Bloquear en robots.txt una página que lleva noindex es contraproducente, porque el buscador no puede entrar a leer la instrucción y la página puede seguir apareciendo.

Ejemplo: una empresa de alquiler de maquinaria en Guadalajara

Una empresa renueva su web y el tráfico orgánico cae un 80 por ciento en tres semanas. Revisan contenidos, enlaces y velocidad sin encontrar nada.

El problema estaba en la cabecera: la web de pruebas llevaba una metaetiqueta de robots con noindex para que no apareciera en el buscador mientras se desarrollaba, y al pasar a producción nadie la quitó. Google había ido retirando las páginas del índice una a una.

Se elimina la etiqueta y se solicita la revisión de las direcciones principales en Search Console. En cinco semanas el tráfico vuelve a su nivel anterior. Desde entonces incluyen esa comprobación en la lista de verificación de cada publicación, junto a la de descripciones únicas.

Pattterns ahora es Ocelot