Marketing reactivo

reactive marketing

El marketing reactivo consiste en responder con rapidez a un acontecimiento, una queja, una tendencia o un comentario, en lugar de seguir solo el calendario previsto. No es improvisar siempre. Es tener margen y criterio para salir cuando el momento lo pide.

Puede ser un desmentido, un producto agotado que se comunica con honestidad, o un contenido ligado a una norma nueva. El riesgo es el newsjacking torpe: colgarse de una tragedia o de un meme que no pinta nada. La velocidad sin tono destroza. Conviene un responsable que pueda publicar sin doce firmas, y una lista de lo que nunca se toca.

Una óptica en Burgos reaccionó en septiembre con la revisión infantil de vuelta al cole, ya preparada, no inventada esa mañana. Las gafas escolares salieron. Lo reactivo bueno se prepara. Lo reactivo malo se publica a las dos de la madrugada y se borra a las nueve. La agenda no desaparece: deja huecos para lo que no se puede prever.

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