HTTP/2 es una versión del protocolo con el que el navegador y el servidor se pasan las páginas, más eficiente que el HTTP clásico. Permite varios archivos a la vez sobre una misma conexión y reduce esperas. El usuario no lo ve. Nota que la web vuela más.

La mayoría de alojamientos actuales ya lo activan, siempre que el sitio vaya por conexión segura. No es una palanca de marketing que se anuncie en la portada. Es fontanería. Si la web sigue lenta, el problema suele ser otro: imágenes enormes, demasiados complementos, un servidor flojo. Pasar a HTTP/2 no arregla una foto de 4 MB.

Una tienda de menaje en Logroño activó HTTP/2 al renovar el certificado y el tema. El salto grande de velocidad vino de borrar complementos, no de la sigla. Conviene preguntar al hosting si está activo y no obsesionarse. El protocolo ayuda. El peso de la página manda.

Pattterns ahora es Ocelot