Giphy es la plataforma que aloja y busca GIFs animados, integrada en redes, teclados del móvil y muchas apps de mensajería. Quien busca un gesto o una reacción acaba, muy a menudo, en su buscador. Las marcas pueden subir archivos propios y medir el uso.

Para una empresa pequeña el interés es doble. Aparecer cuando alguien busca el nombre del producto o un gag del sector, y no dejar que un GIF ajeno, a veces ofensivo, se asocie a la marca. Subir material propio, con logotipo discreto y tono controlado, ocupa ese hueco. El contenido se comparte sin pasar por la web, así que la medición clásica se queda corta.

Una cervecera artesana de Galicia subió GIFs de la cocción y de brindis, sin eslogan largo. Empezaron a circular en grupos de WhatsApp de hosteleros. Giphy no es un canal de venta directa. Es un sitio donde el tono de la marca se usa como sticker. Si el archivo es vulgar, esa será la versión que viaje.

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