Conversión post-click y post-view
La conversión post-click se atribuye a quien pulsó el anuncio y después completó la acción; la post-view, a quien solo lo vio y convirtió más tarde sin haber hecho clic. Juntas intentan explicar el papel de un anuncio cuando el recuento por clic se queda corto.
El clic es más limpio y más fácil de defender. La visualización abre un debate: ¿hasta qué punto ver un banner diez segundos causa la compra de tres días después? Las plataformas tienden a atribuirse visualizaciones con ventanas amplias, y sumar todos los paneles produce más conversiones que ventas reales. Sirve para no matar una campaña de notoriedad que no genera clics y sí mueve búsquedas de marca. No sirve como único número para celebrar.
Una tienda de muebles de jardín en Castellón veía pocos clics en display y muchas ventas de gente que había estado en la web días antes. Al mirar post-view con una ventana de un día, no de un mes, el canal justificaba una parte del remarketing y no el resto. Acortar la ventana y contrastar con la facturación evita pagar por méritos ajenos. Atribuir no es lo mismo que haber causado.
