Un tuit o tweet es cada publicación en la red ahora llamada X: un recado corto, con o sin imagen, vídeo o enlace. En español se asentó tuit. El límite de caracteres enseña a ir al grano. También invita al corte y a la pelea.

Sirve para un aviso de temporal, un dato de oficio o un enlace a un artículo. Un catálogo de 40 líneas no cabe. El tono cortante se malinterpreta. Medir clics a la web y conversaciones serias, no el hilo de insultos. El nombre de la plataforma cambia; el formato de frase pública, no.

Una empresa de andamios en Arévalo avisó por tuit el cierre por viento y el teléfono de urgencias. Las llamadas inútiles de “¿estáis abiertos?” bajaron. El tuit no es un escaparate. Es un recado en un bar ruidoso. Si el oficio no se discute ahí, el recado se lo lleva el viento.

Pattterns ahora es Ocelot