Tri-ti-tasking
El Tri-ti-tasking describe a quien combina tres oficios de marketing a la vez, por ejemplo web, textos y anuncios, y saca partido de que se hablen entre sí. Es un nombre de moda para el autónomo que ya hacía de tres. No es un superpoder. Es una agenda llena.
Puede rendir en una pyme que no puede pagar tres sueldos. El riesgo es hacerlo todo regular. Tres sombreros piden saber qué se deja para un especialista: un cobro, un contrato, un posicionamiento técnico. Decir “lo hago todo” no es una estrategia. Es un aviso de cuellos de botella. Se mide si las tres puntas llegan a tiempo, no si el perfil suena completo.
Un autónomo de Béjar llevaba la web, los anuncios y el mostrador de una carnicería familiar. Al externalizar solo la factura electrónica, el resto aguantó. Tres tareas no son un método. Son un reparto. Si una de las tres se rompe siempre, no había tríada: había un agujero.
