Un hacker es una persona con conocimiento técnico para explorar, modificar o entrar en sistemas informáticos. El término no equivale por sí solo a delincuente. En español se usa a menudo como sinónimo de atacante, y conviene distinguir: el que avisa de un agujero no es el que roba datos.

En la prensa, “hacker” suele ser quien ha vulnerado una web o un correo. En entornos técnicos hay perfiles éticos que se dedican a encontrar fallos con permiso, y perfiles criminales que cifran archivos y piden un rescate. Para una pyme el riesgo cotidiano no es una película: es un complemento desactualizado, una contraseña repetida o un adjunto abierto.

Una tienda de menaje en Logroño sufrió un cifrado de archivos por un complemento sin actualizar, no por un genio del teclado. Restaurar la copia y parchear costó dos jornadas. Hablar de hackers sin hablar de mantenimiento despista. La mayoría de los sustos se evitan con actualizaciones, copias y no pulsar lo que no se esperaba.

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