Content Decay
decaimiento de contenidos
El content decay es la pérdida progresiva de tráfico que sufre un contenido que antes funcionaba bien. Ocurre porque la información envejece, porque aparecen competidores mejores o porque cambia lo que busca la gente. En español se llama decaimiento del contenido.
Por qué se produce y cómo detectarlo
Las causas suelen ser cuatro. Los datos caducan: precios, plazos, versiones de un programa, requisitos de una subvención. La competencia publica algo más completo y ocupa el puesto. La búsqueda evoluciona y la gente empieza a preguntar de otra forma. O la propia web se estorba, con artículos nuevos que compiten por el mismo asunto.
Detectarlo es sencillo con Search Console. Basta comparar los últimos seis meses con el mismo periodo del año anterior y ordenar las páginas por caída de clics. Las que aparecen arriba, si eran contenidos importantes, son las candidatas a revisión.
Hay una señal que conviene separar del ruido. Una caída general de todo el sitio suele indicar un cambio de algoritmo o un problema técnico. El decaimiento afecta a páginas concretas mientras otras se mantienen, y esa asimetría es la pista.
Qué hacer con cada caso
No todas las páginas merecen el mismo trato, y la decisión se resume en cuatro salidas.
Actualizar. Cuando el asunto sigue interesando y solo los datos han envejecido. Se refrescan cifras, se añaden las preguntas nuevas que muestra Search Console y se mejoran los apartados donde el competidor gana. Es la opción más rentable, porque parte de una página con historial.
Fusionar. Cuando hay tres artículos parciales sobre lo mismo, conviene unirlos en uno completo y redirigir los otros dos hacia él. Concentra la fuerza en lugar de repartirla.
Eliminar con redirección. Para contenidos que ya no tienen sentido, apuntando hacia la página más parecida que siga viva.
Dejar morir. No todo merece esfuerzo. Un artículo de actualidad de hace cuatro años puede quedarse donde está sin molestar.
Lo razonable es convertir esta revisión en una rutina trimestral. En webs con muchos años de blog, suele haber más tráfico esperando en las páginas antiguas que en las que aún no se han escrito.
Ejemplo: un portal de formación en prevención de riesgos
Una empresa que imparte cursos de prevención laboral tiene un blog con 140 artículos publicados desde 2017. El tráfico total ha caído un 41 por ciento en dos años pese a seguir publicando cada mes.
El análisis por páginas muestra que la caída se concentra en 22 artículos, todos relacionados con normativa que se modificó en 2023 y con contenidos sobre formación obligatoria que la competencia había ampliado.
La intervención dura seis semanas. Nueve artículos se actualizan con la normativa vigente, tablas nuevas y las fechas de los plazos legales. Once se fusionan en cuatro guías completas por sector, con sus redirecciones. Y dos se eliminan.
No se publica nada nuevo durante ese tiempo. Cinco meses después, el tráfico del blog recupera el nivel de dos años antes y lo supera en un 18 por ciento, y las cuatro guías fusionadas generan más solicitudes de información que los once artículos originales juntos.
